Cuando se construye una vivienda, los agentes intervinientes en el proceso de construcción deben responder por todos los defectos que puedan surgir y que comprometan las condiciones de habitabilidad, estabilidad y funcionalidad del edificio.
Estos defectos constructivos pueden ser de distinto tipo según su grado de gravedad y el elemento constructivo al que afecten.
En este artículo vamos a ver con detalle qué ocurre cuando los defectos constructivos afectan a la estructura del edificio y qué puede hacer el adquirente de la obra ante defectos estructurales.
