En el ámbito inmobiliario es relativamente habitual ostentar un porcentaje de propiedad en proindiviso sobre un inmueble, en lugar de ser propietario de este en su totalidad. Esta participación en una mancomunidad tiene unas repercusiones que conviene conocer, sobre todo a la hora de enfrentarse a un proceso de venta.
En este artículo vamos a analizar las peculiaridades del proceso de venta cuando su objeto es un proindiviso: desde los derechos del resto de comuneros, pasando por la posibilidad de dividir el inmueble, hasta la tributación que afecta a la operación.
